Los elementos de seguridad físicos de la credencial para votar del INE como tintas UV, hologramas, marcas de agua, microtextos, fotos fantasmas, etc., juegan un papel fundamental en la certidumbre y usabilidad del documento. Esta certidumbre se potencia cuando además de la seguridad física se integran elementos de seguridad digital que permiten el refuerzo no sólo del documento, sino de los datos en él contenidos. De esta manera hay beneficios en la verificación y combate absoluto contra la falsificación y alteración. No se trata de sustituir la seguridad física, sino de incrementarla y crear documentos más confiables para el usuario.